Incertidumbre y el poder de las historias que nos contamos
- Paola Perotti
- 27 abr 2020
- 2 Min. de lectura
La falta de control que sentimos sobre el impacto de la pandemia en nuestros países/organizaciones/familias, la distancia física y las nuevas dinámicas relacionales que surgen de la virtualidad; potencian la enorme facilidad que las personas tenemos para crear historias llenas de interpretaciones sobre cómo y por qué suceden las cosas, o más aún, historias predictivas sobre lo que va a suceder. Nos contamos historias sobre “por qué la empresa aún no comunicó nada”, historias sobre “cómo va a ser el regreso de la cuarentena”, historias sobre “por qué no me avisaron de esa reunión”, historias que anuncian ”probablemente suceda esto y aquello”, historias sobre.....
“ (agrega aquí la historia que te estás contando a vos misma/o)”
Estas historias tienen un objetivo noble: disminuir la enorme incertidumbre que nos rodea y la ansiedad que nos abruma, es una búsqueda casi desesperada por rellenar espacios en blanco con información que no tenemos aún, y que deseamos/ necesitamos tener lo antes posible para ganar tranquilidad. Lo que no sabemos, es que en lugar de ganar tranquilidad, solemos perder la poca que nos quedaba.
Las historias comienzan a tejerse en nuestras mentes, encuentran un correlato en nuestras emociones (nos enojamos si pensamos que alguien quiere perjudicarnos, nos toma el miedo si pensamos que podemos perder algo importante para nosotros, etc.) y se materializan con nuestras acciones, algunas más visibles que otras, pero la gran mayoría en piloto automático y con un alto costo para nuestra salud emocional, relaciones y productividad.
El poder de estas historias, reside en la transparencia desde la que operan: no las revisamos, ni confirmamos. Cobran vida, protagonistas y villanos en nuestra mente. Muchas veces no coinciden con la realidad, son falsas o llenas de errores.
Necesitamos liberarnos de ellas, comenzar a desafiar esas historias. Compartirlas con personas, que sin juzgarnos, nos ayuden a revisarlas. A su vez, quienes lideramos necesitamos estar más atentos a:
generar los contextos para comenzar a conversar sobre los inconversables (eso que todos sabemos pero nadie nombra)
*reducir la incertidumbre con información clara y a tiempo
"dar permiso" para compartir preocupaciones
De esta manera comenzaremos a desbaratar historias que están afectando desde el trasfondo nuestra seguridad, tranquilidad y productividad; y a la vez seremos creadores de contextos de colaboración, transparencia y confianza al interior de nuestros equipos.




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