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Navegar el dolor que surge de la comparación

Actualizado: 30 mar 2023

Hoy tenemos la comparación muy a la mano: en las redes, puedes ver personas avanzar en sus vidas. Y vos leyéndolas, desde tu cueva, sin poder aún salir, sin saber aún muy bien qué paso dar. Se siente horrible.


Quizás te preguntas ¿qué estoy haciendo mal?¿por qué no soy yo esa que está ahí? ¿QUÉ ME PASA?


Duele, duele ese recordatorio de que no estas en el lugar donde quieres estar, duele ver a otros hacer/ tener/ ser lo que a vos te gustaría. Duele, que aun sabiendo todo lo que sabes, sigas con esta sensación de estancamiento.

Se siente solitario, no es muy lindo salir al mundo a contar que no sabes donde estas parad@, que aún seguís dilucidando cuál es tu siguiente paso. Entonces es mejor esconderse en tu cueva personal, donde estas sol@.... con tu mente. Y tu mente a veces no es muy buena compañía.


¿Cómo sostenernos en estos momentos, en donde se suma a la confusión y ansiedad, la comparación? Esa comparación que activa emociones que te hacen sentir aún más pequeñ@, inadecuad@ e incluso mediocre cuando lo que sientes es envidia y frustración. Claro que si nos detenemos, la envidia nos trae mensajes muy valiosos, sobre qué es lo que nos importa y deseamos para nuestra vida.... pero en ese momento simplemente no podemos acceder a ese aprendizaje.

¿Cómo convivir con esta versión de vos? Aún más ¿Cómo amarte y aceptarte así? Cuando todo tu ser te pide a gritos que así no quiere ser, que no soporta esta versión.


Que difícil es darse permiso de sentirse perdid@ en estos tiempos. Qué difícil que se nos hace abrazarnos así: insegur@s, perdid@s, incluso envidios@s.....


Así como un mapa nos puede dar señales y guía para recorrer un territorio desconocido, aquí te comparto un mapa para que lo explores las emociones que te surgen al compararte, justo después de leer ese post, de hablar con ese colega, etc:


  1. Toma unos minutos para respirar, cerrar los ojos y hacer espacio, espacio para escuchar tu dolor

  2. Conecta y escucha con esa sensación de vulnerabilidad y explora abrir un dialogo compasivo con esas sensaciones o emociones que identificas:

    • ¿Qué sientes querido dolor? ¿Cuáles son tus conversaciones y pensamientos? (ej: perdí tiempo, no lo voy a lograr, no soy suficiente) ¿Qué necesitas?

    • Descansa en silencio en estas preguntas, permite que surja lo que surja.

  3. Puede que este ejercicio hagan surgir otras emociones o conversaciones internas (por ejemplo la exigencia). Ej: aparece otra voz....una que dice algo así como "muy lindo esto, pero no resolvemos nada así, seguimos en el mismo lugar"

    • Haz espacio para recibir esta nueva sensación/ emoción y escucha a esta otra voz (enojo, frustración, exigencia quizás?)

    • Vuelve a dialogar amablemente ¿qué sientes querido enojo/frustración? ¿Qué piensas? ¿qué necesitas?

    • Descansa en silencio en estas preguntas, escucha que tiene para decirte.

  4. Conecta con tu yo compasivo, tu sabiduría, apertura para comprender, amabilidad y calidez para sostener tu vulnerabilidad, y la fortaleza para recuperar tu confianza y autoridad. Respira en ella, y siéntela crecer

    • ¿Qué opinas sobre esto tu yo compasivo? ¿qué siente?

    • Recibe las palabras de tu yo compasivo.


¿Qué cambia con este ejercicio? simplemente escucharte, desde el dolor puede abrirse el camino para recordar tu propósito y valores, reafirmarlos. No hay atajos, muchas veces queremos ir directo allí sin conectar con el lodo de nuestras emociones, pero al hacerlo en realidad evitamos tambien el camino para lograrlo, y nos quedamos en respuestas que buscan "sacarnos de ahí" en lugar de "aprender de ahí".

 
 
 

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